4 de noviembre de 2010

Misterios de Madrid I

ANTIGUO ALCÁZAR DE MADRID
Cuentan las leyendas que los terrenos situados entre la cuesta de San Vicente y San Francisco el Grande habitaban brujas, duendes y fantasmas, que empezaron a manifestarse durante el reinado de Alfonso VI y la construcción del antiguo Alcázar.


EL PALACIO REAL
Felipe V encargó en 1735 erigir el palacio "más maravilloso del mundo", según sus palabras, sobre las cenizas del Alcázar, que había quedado destruido por un incendio.
Pero se cuenta que al finalizar las obras, y para que el arquitecto no pudiese construir otro palacio igual, el monarca ordenó que le sacaran los ojos y le cortaran los brazos y la lengua. Se dice que una de las cabezas que adorna el frontispicio del palacio representa al arquitecto y que algunas noches se oyen voces y ruidos en salas cerradas, provocados por él.

El CAMPO DEL MORO
El rey Juan II fue muy bien recibido por el pueblo de Madrid. Se le obsequió con un osezno y su domador que se instalaron en el Campo del Moro, pero el adiestrador amaestró al animal violentamente. Una noche, el oso se escapó de su jaula y al día siguiente desapareció su domador.
Se decía que en las noches de luna llena los centinelas contaban que se oían pisadas, gruñidos y gritos humanos. Algunos afirmaron haber visto entre los árboles las sombras de un animal y una persona que huía de sus garras.
LA VIRGEN DE LA ALMUDENA
Se cuenta que tras la conquista de Madrid por el rey Alfonso VI, en noviembre de 1085, comenzó la búsqueda de la imagen de la Virgen que, casi cuatrocientos años antes, en el año 712, había escondido un herrero para evitar que los musulmanes la profanaran a su entrada en Madrid.
Después de nueve días de constantes rezos, un cubo de la muralla se partió dejando al descubierto la imagen de la Virgen y dos cirios que la habían alumbrado durante los 373 años que había permanecido escondida.
MASONERÍA Y MISTERIOS DE LA PLAZA DE ORIENTE
El lugar donde se situa el Palacio Real de Madrid siempre ha estado asociado a fenómenos extraños, pero pocos saben que la Plaza de Oriente y el Palacio fueron parte de un proyecto masónico de gran calado simbólico.
Pocos son los que saben que esta estatua ecuestre de Felipe IV recibe también el nombre de "la estatua de los cuatro genios", porque fue realizada por Diego Velázquez, que la pintó; Pietro Tacca, que lo esculpió; Galileo Galilei, que aconsejó que se hiciera en dos partes para mantener la posición de las patas hacia arriba, y Martínez Montañés, que realizó el busto.
TEMPLO DE DEBOD
Las leyendas dicen que desde que el famoso templo egipcio fue trasladado a Madrid, por las noches aparece en sus alrededores un gato negro que podría ser una representación del dios Amón.
Información sacada de la Boutique del Power Point, compilación realizada por Mercedes Moreta.